TRANSFORMANDO EL COVID19 EN UNA OPORTUNIDAD

Escrito por: Martin Salas

Uno de los poquísimos aspectos positivos que ha traído la pandemia a nivel global es la oportunidad de analizar concienzudamente nuestro true self, ya sea el organizacional en el ámbito empresarial o el personal, y accionar  una transformación positiva en ambos.

Esta transformación la asociamos mucho a conceptos como cambio, adaptabilidad, mejora continua, reinvención u otros similares que han vuelto a ser muy mencionados en esta época de crisis.

La transformación viene casi siempre acompañada de alguna  otra palabra que la ayuda a aterrizarla al ámbito de lo  tangible; cuando se trata de los negocios: estratégica, cultural, digital, organizacional…y cuando se trata del espacio individual, hablamos de transformación personal. Ambas muy importantes. Lo más probable es que estén experimentando una de ellas en estos días.

El paralelo entre la transformación organizacional y la personal es inevitable. La secuencia recomendada para iniciarla y ser exitosa es simple de enunciar y a veces difícil de implementar: definir la razón (estratégica, el qué), el propósito o la cultural  (el porqué), y luego la acción (el cómo, organizacional/digital)  

Paso1: Transformación Estratégica

La transformación estratégica normalmente está asociada a redefinir el modelo de negocio, redefinir el camino para alcanzar las metas que pasan por  acelerar el crecimiento del top line o el contacto con los clientes o la reducción de costos. Todas ellas asociadas a mejorar la productividad o a reevaluar las palancas de valor que por alguna razón dejaron de ser efectivas. Hoy, esa razón es el cambio del contexto externo: La pandemia, el nuevo normal, la interrupción de la interacción personal face to face.

En la dimensión personal, esa definición estratégica es la redefinición de hacia dónde quiero llevar mi carrera o mi vida en general  (la física o la espiritual). La pandemia nos ha llevado a tener más tiempo para reflexionar sobre lo que es importante en la vida así como la fragilidad de la misma.

Quién quiero ser y cual será mi legado. Reenfocarnos en la búsqueda de nuestros sueños ya sean profesionales o emocionales, es lo que genera un replanteo de las metas y prioridades en nuestras vidas. Los objetivos de mediano plazo se han redefinido en base al autoanálisis de nuestros deseos, fortalezas y debilidades Tener esa claridad de hacia dónde quiero ir es crítico en esta fase.

Paso 2: Transformación cultural

Cuando una empresa alinea sólo recursos físicos o financieros para implementar una  nueva estrategia muchas veces pierde el rumbo, porque no reconoce que alinear los corazones y voluntades de los empleados es finalmente tan importante como tener la estrategia perfecta. Aquí es donde se hace necesario la gestión de cambio, incluyendo la construcción de los pilares de la cultura aspiracional que soporte el nuevo rumbo.

Compartir el porqué, el propósito, la razón superior, a través de la transformación cultural, cobra una importancia clave, el proveer el soporte emocional, así como  las capacidades, y los procesos que den un marco positivo  a los comportamientos que favorezcan el cambio.

El powerpoint, los posters y los slogans no prevalecen, la gente sí. ¿Tienes dudas de que tan bien puede ir el cambio? Pregúntale a la persona de menor jerarquía del equipo si entiende lo que se está haciendo y por qué. Lo mismo acontece a nivel personal, pregúntale a la gente que te conoce como eres y si has cambiado versus quien eras antes de asumir conscientemente la transformación a tu nuevo yo.

El convencimiento pleno y genuino que ese cambio es lo mejor para cada uno y su entorno en la búsqueda del bienestar y de la felicidad es lo que nos prepara para el proceso. Ese propósito personal (ojo, pero no egoísta) es la clave para la acción. De allí deriva la disciplina, el coraje para salir de la zona de confort y asumir el hábito de hacer cosas diferentes porque lo alimenta el cambio y cimienta las bases de esa transformación.

Paso 3: Transformación Organizacional (o Digital) / Personal

En esta fase no se habla, se actúa. La transformación organizacional o la transformación digital es un camino, acaso en estos días el más importante para lograr eficiencias, llegar a los clientes  más rápida y efectivamente o alcanzar una productividad que multiplique las capacidades organizacionales. Hoy es transformación digital, ayer la revolución industrial, la globalización, la introducción de la computadora personal, etc. Siempre habrá algo nuevo.

La digitalización es un medio no un fin. Tener planeado la transición de lo analógico a lo digital en términos de recursos, equipos, inversiones, generación de canales y reacomodo del modelo de negocio, otra vez pasa por surfear la ola del cambio cultural que es la clave.

A nivel personal, el paralelo se puede se hace evidente en el uso de redes sociales o plataformas de video conferencia por ejemplo y que ahora son básicos para para mantener contacto con familia y amigos. Incluso la digitalización y la tecnología como herramienta para multiplicar nuestro alcance social o profesional pero el fin es llegar a otros no es digitalizarse por digitalizarse. Tener una cuenta de Instagram no es el fin sino el medio para relacionarte con tus (nuevos) amigos o clientes. Capisci?

Luego viene la transformación organizacional. Con el qué y por qué  ya cubiertos, este debe ser el más sencillo. La definición de los procesos de decisión, delegación, diseño organizacional y procesos así como creación de roles (algunas veces reducción) se realizan con la alineación de estrategia y cultura como norte. La transformación organizacional le da musculo a la idea y al corazón.

Cuando estamos en un proceso de transformación personal, el equivalente esta en prepararnos y ejercitarnos en acciones para llevar a cabo nuestro visión de vida. Desde ejercitarse, pasar más y/o mejor tiempo con la familia, aprender una habilidad, idioma, orar, meditar, mostrar tolerancia, actuar con inteligencia emocional y que se note, requiere mucho esfuerzo y disciplina pero con la idea clara de quien quiero ser y el convencimiento del porqué, el esfuerzo se hace mucho más tolerable. Hasta que se llegue a la meta.

Quizás entonces, buscaremos otras metas porque en la vida personal como en la de negocios, el cambio siempre es permanente pero reconociendo que la esencia de quienes queremos ser debería ser una sola.

Para resumir, esta situación de excepción nos ofrece la inmejorable oportunidad de evaluar si es el momento de transformarnos. De la misma manera que las empresas se están reinventando o transformando en el contexto de incertidumbre de la pandemia, nosotros como personas deberíamos aprovechar estos momentos para reevaluar si tenemos las prioridades correctas en un mundo que busca y valora más la solidaridad hacia los otros y el genuino ser sobre el tener o parecer. A tener en cuenta.

Sobre el autor
Martin Salas Chronsult

Martín es fundador y director ejecutivo de Chronsult. Experto en efectividad organizacional con más de 20 años de experiencia..

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